9/09/2010

El idioma español, herramienta de futuro

Más de 450 millones de personas en todo el mundo hablan la lengua española y es la segunda en comunicación internacional


Foto: Claire Barron

Recientes informes, como el estudio publicado por el Instituto Cervantes El Español, una lengua viva, el pasado día 19 de junio, en el Día Internacional de la Lengua Española, resumen en cifras lo que otras instituciones como el Nacional Centre for Languages (CILT) también señalan: la lengua española ha experimentado en la última década un notable aumento en su demanda. Nuestro idioma es ya la segunda lengua más hablada del planeta, en lo que a número de hablantes nativos se refiere. Es también la segunda lengua de comunicación internacional.

¿Quieres conocer qué hace tan popular la lengua que usamos a diario? Coge asiento, acomódate y conoce los qué y porqués de su éxito.

El qué
El citado informe llega a diferentes conclusiones a partir de la recopilación de su propia experiencia como institución divulgadora de la lengua española, al tiempo que hace uso de otras fuentes documentales. Todos los datos convergen en una más que optimista previsión de futuro para el idioma español. Las principales proyecciones acerca de la expansión de nuestra lengua son, a medio y largo plazo, sin duda y cuanto menos, halagüeñas.
Introduciéndonos ya en materia advertimos que el análisis de la evolución demográfica de las cinco lenguas más habladas del mundo -chino, inglés, español, hindi, árabe- entre 1950 y 2050 refleja que, en términos relativos, la proporción de hablantes de chino e inglés desciende por razones de demografía mundial. Por el contrario, tanto el español como el hindi están conociendo un aumento moderado, pero continuo, de su número de hablantes.
Existen otras previsiones, como la de la Británica World Data que estima que para 2030 los hispanoparlantes serán el 7,5 por ciento de los hablantes de todo el mundo, lo que supondría un total de 535 millones de usuarios. Estas cifras están muy por encima de otros idiomas como el ruso (2,2 por ciento), del francés (1,4 por ciento) y del alemán (1,2 por ciento). Para entonces, sólo el chino superará al español como grupo de hablantes de dominio nativo.
Si no cambia la tendencia, dentro de tres o cuatro generaciones el 10 por ciento de la población mundial se entenderá en español. En 2050, Estados Unidos (EE UU) será el primer país hispanohablante del mundo. De ahí que las estimaciones realizadas por la propia Oficina del Censo de EE UU estimen que los hispanos serán 132 millones dentro de cuarenta años, casi el triple de los 46, 7 millones que existen en la actualidad. Eso supondrá que el 30 por ciento de la población, casi uno de cada tres residentes de EE UU, será hispano.
Bien, esto más allá de nuestras fronteras, pero qué pasa aquí, en territorio europeo. El 9 por ciento de los europeos habla español. La percepción que tienen nuestros vecinos sobre nuestra lengua también es positiva. Aunque, en general, el español se considera la cuarta lengua más útil por detrás del inglés, el francés y el alemán, hay países en los que se sitúa como la segunda lengua con más utilidad. Éste es el caso de Francia y Reino Unido. De hecho es aquí, en Reino Unido, donde el idioma español ha desplazado al alemán. Desde 2001, los británicos consideran la lengua española mucho más útil que la alemana.
Preguntamos a Parvati Nair, jefa de estudios hispánicos de la Universidad Queen Mary de Londres qué hace tan atractivo nuestro idioma en este país, puesto que son muchas las universidades que ofrecen multitud de cursos, licenciaturas y postgrados sobre estudios hispánicos. Ella, sumida estos días en el proceso de solicitudes de ávidos alumnos, señala “el español atrae por su cultura, la sociabilidad de su gente, el sentido de bienestar que se asocia con España.” Añade, además, “el cine también ha promulgado un poco el interés, así como el turismo. Hay mucha curiosidad también en América Latina y todo lo latinoamericano, como su música, su gastronomía”, dice Parvati.
Confirmado, la cultura hispánica tiene ‘gancho’. Preguntemos ahora a un profesor del Instituto Cervantes en Londres para saber de primera mano qué dicen sus alumnos. Gerardo Carballo, con una experiencia de más de cinco años en la enseñanza del español, a nivel público y privado, nos da su impresión para señalarnos que son tres, según él, las motivaciones que llevan al estudiante a la inscripción en cursos de español.
La primera de ellas es que muchos tienen un círculo familiar hispanoparlante, ya sea pareja o familiares, y quieren mejorar su comunicación. Una segunda estaría relacionada con cuestiones turísticas; van a viajar a países de habla hispana o están pesando comprar una segunda residencia allí y obviamente han de entender el idioma. Por último, una tercera motivación sería la laboral. Ampliar el currículo en estos tiempos de crisis es tan básico para nuestra carrera profesional que muchos han decidido ‘tomar las aulas’ para enriquecerlo.

Interés en Reino Unido
El Centro Nacional para las lenguas (CILT en sus siglas en inglés), organización que colabora estrechamente con las políticas gubernamentales británicas en tareas de enseñanza de lenguas en Reino Unido, señala que en el curso 2005/2006 más de una tercera parte de todos los estudiantes de lenguas en Reino Unido elegían el español. 25.000 estudiantes (el 36 por ciento del total) eligieron nuestro idioma frente a los 16.250 que eligieron el francés.
Ese mismo año, el Informe Bertliz señalaba que el inglés, el francés, el español y el alemán, en este orden, son los idiomas más estudiados como lengua extranjera en el mundo. Aunque no existen datos universales, completos y comparables, esta institución estima en 14 millones de alumnos la cifra de personas que estudian español como lengua extranjera. Éste es el resultado de sumar el número de estudiantes de español existentes en la actualidad en 86 países que no tienen al mismo como lengua oficial. Las cifras hacen referencia a todos los niveles de enseñanza (incluida la no reglada) y se ciñen a los datos disponibles en cada uno de los países.
El número de matrículas y de inscripciones en los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE) aumentan exponencialmente si se observan las cifras del Instituto Cervantes. Si tomamos cifras de 1994, en el que el número de matrículas era de 22.000, y lo comparamos con las del 2005, cuando fueron 119.000, podremos observar el gran salto en la demanda. Durante este periodo, las inscripciones para el DELE pasaron de 10.000 en 1994 a 30.000 en 2005.
Cifras como las del Eurobarómetro de 2006, Europeans and their languages, publicado por la Comisión Europea, arrojan significativos datos sobre el interés que la cultura y el idioma español generan en el extranjero. España es, por ejemplo, el país de la Unión Europea (UE) que más estudiantes Erasmus acoge; el 17 por ciento de los alumnos de la UE que solicitan estas becas acude a universidades españolas.
Nuestra cultura tiene una atracción explícita y el idioma es uno de sus principales reclamos. Es anecdótico, pero significativo ver, por ejemplo, cómo los estudiantes Erasmus alegan en las solicitudes de estas becas, que uno de los principales estímulos para solicitarlas es el aprendizaje de la lengua, según el Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios.

Factores económicos
La importancia económica de una lengua se mide con diferentes factores, tales como el número de hablantes, la extensión geográfica, el número de países en los que tiene rango de oficial, el índice de desarrollo humano de sus hablantes (nivel educativo, esperanza de vida, renta per cápita), la capacidad comercial de los países donde es lengua oficial, su tradición literaria y/o científica o su papel en la diplomacia multilateral. Actualmente, el inglés sobresale en todos estos criterios.
“El enemigo del español no es el inglés, sino la pobreza”. Esta afirmación, acuñada por Antonio Muñoz Molina en su discurso inaugural del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, se ha convertido en todo un símbolo del fuerte vínculo existente entre lengua y economía, tal y como señalan Francisco Moreno Fernández y Jaime Otero Roth en Atlas de la lengua española en el mundo, un estudio de la Fundación Telefónica.
Desde una perspectiva económica, la lengua es un componente esencial del capital humano y social de una comunidad. De hecho, se estima que un 15 por ciento del producto interior bruto (PIB) de un Estado está vinculado a su lengua. Por eso, desde una perspectiva económica el peso y potencial de un idioma está íntimamente relacionado con los índices macroeconómicos de los países en los que esa lengua es oficial.
El número de hablantes, la capacidad de compra de estos y el carácter internacional de una lengua son los tres factores fundamentales. El español se encuentra entre las cinco primeras lenguas a nivel mundial en número de hablantes, en número de países donde es oficial y en extensión geográfica. El valor de pertenecer a un mismo grupo lingüístico posibilita que el abanico de transacciones e intercambios de multiplique. Por tanto, la demografía es el primer factor sobre el que se asienta la potencia económica de un idioma.

Los porqués
Las razones de este interés mundial por el idioma español son múltiples, pero se pueden subdividir a grandes rasgos en dos grupos: Intereses comerciales e intenciones puramente didácticas: enorme curiosidad por conocer qué es eso de la cultura latina, hispánica, sureña, cálida, etc.
Dentro del primer grupo entenderemos mejor qué hace tan económicamente seductor el idioma español si nos detenemos un instante en los factores que el estudio de la Fundación Telefónica expone. Según dicho informe, es un idioma homogéneo; geográficamente es una lengua compacta; la mayor parte de los países hispanohablantes ocupa territorios contiguos; el territorio hispánico ofrece un índice de comunicatividad muy alto; tiene carácter oficial y vehicular en 21 países, y es una lengua de cultura internacional en expansión.
Es complejo obtener datos para distinguir quién viaja a España, o a otros países hispanoparlantes, para aprender el idioma por motivación personal o por interés comercial, pero los datos sobre lo que llaman turismo idiomático son claros.
El sector turístico cifra en 462,5 millones de euros los ingresos del turismo idiomático en España en 2007. Los 237.600 estudiantes que llegaron a España ese año destinaron 176.5 millones a los cursos de español, de los que el 86 por ciento fue a parar a centros privados de idiomas y el restante, a universidades. El número de turistas idiomáticos que llega a España ha crecido desde el 2000 hasta el 2007 un 137 por ciento.
Sea por puro business con el alza nuestras empresas ‘de velocidad transatlántica’, para entender a tu pareja y sus extrañas, pero encantadoras aficiones, para saber más de Pedro Almodóvar y su cine, por el deporte español y sus múltiples éxitos, por la dieta mediterránea, por el sentido del humor del que solemos hacer uso los hispanohablantes, por la cultura o literatura… Sea por esto o por cien motivos más, el idioma español ha llegado y promete ‘quedarse para largo rato’en el imaginario colectivo de aquellos que ya lo admiran.

Eloy S. Bernabéu
www.eloysbernabeu.com

9/08/2010

El Festival de Cine Español en Londres celebra su sexta edición

El evento se desarrollará del 24 de septiembre al 7 de octubre

El Festival de Cine Español en Londres, que tendrá lugar este año del 24 de septiembre al 7 de octubre, acercará una vez más a la capital británica las producciones españolas más destacadas del pasado año, ofreciendo al público londinense la oportunidad única de descubrir una muestra representativa del mejor cine español actual. El programa de esta sexta edición incluye un ciclo dedicado a la carrera de Maribel Verdú y contará también con la presencia del escritor y guionista Jorge Semprún, el director Carlos Saura,y el actor Luis Tosar, entre otros.

La gran vencedora de los Premios Goya 2010, Celda 211, dirigida por Daniel Monzón, será la película encargada de abrir el festival, tras la proyección de Siete mesas de billar francés, de Gracia Querejeta. Luis Tosar compartirá con el público sus impresiones tras la proyección del largometraje que le valió su segundo Goya como Mejor Actor Principal. El primer trabajo en inglés de Julio Médem Room in Rome (Habitación en Roma) será el filme encargado de clausurar la sexta edición del London Spanish Film Festival.

La “Ventana Catalana” regresa este año, con siete UK premieres, incluida Family Strip, del realizador barcelonés Luis Miñarro, una película improvisada que se acaba convirtiendo de forma inesperada en la crónica de una generación que desaparece. El realizador y productor (ganador de la Palma de Oro 2010 en Cannes por Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives) estará asimismo a disposición del público en el tiempo de preguntas tras la película. Circuit, de Xabier Ribera, es otro de los filmes catalanes seleccionados que forman parte de este apartado del festival.

Junto a esta ventana, el festival estrena este año un ciclo de cine vasco. Destaca la enigmática La máquina de pintar nubes, de Aitor Mazo, cuya historia transcurre durante el políticamente agitado verano de 1974, con el fin de la dictadura franquista como telón de fondo. Oskar Tejedor, por su parte, explora en Balenciaga la vida del prestigioso diseñador vasco a través de entrevistas con reconocidos modistos que trabajaron con él, como Givenchy y Emanuel Ungaro.

Por otro lado, el género documental es precisamente uno de los protagonistas de esta sexta edición, con el homenaje de Arantxa Aguirre al coreógrafo Gil Roman (El esfuerzo y el ánimo), el personal retrato del mundo del actor de Elisabet Cabeza (Màscares) y la mirada provocadora de Jo Sol hacia temas como la identidad y la sexualidad (Fake Orgasm), entre otros.

El festival, además, acogerá una mesa redonda sobre la profesión del actor, que estará moderada por Maria Delgado, catedrrática de la Universidad Queen Mary de Londres, y que contará con la presencia del director y actor José María Pou y los actores Paul Ryan y Nickolas Grace.

El ciclo sobre Maribel Verdú incluirá el último trabajo de Francis Ford Coppola, Tetro, así como El Laberinto del Fauno y la inolvidable Y tu mamá también. La actriz concederá además una entrevista exclusiva sobre el escenario con Paul Ryan y Peter Evans, catedrático de la Universidad Queen Mary en Londres.

Por otro lado, también asistirá a esta edición Carlos Saura para presentar su última película, Io, Don Giovanni, y compartirá con los espectadores su pasión por el cine, la música y la danza.

Además, el escritor, político y guionista Jorge Semprún hablará de su carrera prestando especial atención a su trabajo en Z, de Costa-Gavras, convertido en un clásico del cine francés que el festival rescata en el programa de esta edición. La obra del autor, siempre influida fuertemente por sus peripecias vitales, ha merecido múltiples premios internacionales. Además de novelas y relatos autobiográficos (El largo viaje, Aquel Domingo), destaca su colaboración con realizadores tan reconocidos como Alain Resnais (Stavisky, La Guerra ha terminado), y Costa-Gavras (Z, La confesión, Section special), y su constante defensa, también a través del arte, de la paz y la libertad.

La sexta edición del Festival de Cine Español en Londres está organizado por Tristana Media en colaboración con el departamento cultural de la Embajada Española, el Instituto Francés y el Instituto Cervantes. Para conocer más sobre cada una de las proyecciones, así como la lista de los cortos seleccionados para el festival, visita la página web del evento http://www.londonspanishfilmfestival.com/.


Redacción
El Ibérico